Es bastante común que muchos niños no quieran beber constántemente porque no tienen sed. Si embargo, hidratarse es esencial para la vida, y más es una etapa de crecimiento como esta, resulta imprescindible que un niño tome agua en la cantidad necesaria según su edad.

Si a ti también te pasa que te resulta imposible animar a tu peque a que tome agua, no te preocupes, no estás solo. A la gran mayoría de padres nos pasa que debemos estar siempre con la botella detrás de los niños, porque ni ellos mismos se dan cuenta de que tienen sed. ¡Se les pasa sin más!
Pero como ya hemos dicho, el agua es la fuente de la vida, y los niños la necesitan más que nadie. Es el medio en el que se producen todas las reacciones químicas que se dan en su organismo, mucho más abundantes cuando están en pleno crecimiento.
Con esta completa guía para padres y madres, te contamos cuáles son las posibles causas por las que un niño no tome agua. También los trucos que mejor funcionan, y cómo favorecer su hidratación diaria. ¡Presta atención!
¿Por qué mi hijo no quiere tomar agua?
Si el agua es elemental para mantenernos sanos, ¿por qué hay niños que no sienten la necesidad de beber con frecuencia? Esto mismo nos pasa a los adultos, que inconscientemente no bebemos porque no nos acordamos, y debemos ‘obligarnos’ de algún modo.

Los niños pueden tener diferentes motivos por los que no se sienten atraídos por la idea de tomar agua, o que simplemente no se acuerden de ello. Entre los principales podemos destacar:
- Falta de costumbre. Desde pequeños no se les ha ofrecido agua para tomar con frecuencia.
- Imitación. Si no han visto que en casa sus padres, hermanos y otros familiares beben agua, ellos tampoco lo harán. Es eso lo normal en su entorno, ¿no?
- Preferencia por otras bebidas. En lugar de agua, ellos quieren beber zumos, refrescos o bebidas dulces, que por supuesto, están más buenas.
- Poco atractivo. Beber en un vaso siendo un niño es complicado, y si además el recipiente es aburrido, no se sienten motivados.
- Falta de sed. Los peques aún no saben detectar la sensación de sed, y no le prestan atención.
- Asociación negativa. Porque hayan tenido una mala experiencia bebiendo agua: se han atragantado, el sabor era raro, estaba muy fría, u otros motivos.
Es interesante que los padres y educadores se fijen en la cantidad de agua que toman los niños a diario, y qué tipo de relación tienen con este hábito. De esta manera se sabrá el motivo y se podrá actuar en consonancia, adaptando el procedimiento a las necesidades de cada niño o niña.
¿Qué hacer si un niño no quiere beber agua?
Cuando un niño no toma agua y nos cuesta mucho conseguirlo, hay que tener constancia e incentivar esta pauta poco a poco. ¿Cómo hidratar a mi hijo si no quiere tomar agua? Hay otras cosas que puedes hacer.
Lo primero y más importante es dar ejemplo. Explícale la importancia de hidratarse, de tomar agua sobre todo en verano y en días de calor, y hacerlo a lo largo de todo el año. Si ve que tú lo haces con gusto, lo tomará como una costumbre.
Recuerda que los niños aprenden por repetición, y que sus mayores referentes son los adultos que tienen a su alrededor.
Y si te cuesta que beba, ten paciencia, y toma tú la botella o el vaso para recordárselo. Más que motivar, lo que puedes hacer es darle agua directamente, sobre todo cuando se olvida o si no tiene sed.
¿Cómo incentivar la toma de agua en niños?
Vamos a ver algunos de los mejores consejos que puedes utilizar para hacer que tu hija o hijo tome agua. Prueba y encuentra el que mejor se adapte a vuestra situación, y ya verás como lográis solventar el problema:
Botellas y vasos divertidos
No hay nada más motivador que disponer siempre de agua potable, limpia y fresquita en un vaso divertido. Con sus colores o personajes favoritos, seguro que estará encantando de llevar la botella a todas partes y beber de vez en cuando.

Puedes utilizar botellas termo para salir fuera de casa, y vasos con pajita o chupetero incorporado. Esto hace más fácil tomar agua, y además a ti te permite saber cuándo ha bebido controlando el volumen de cada recipiente.
Agua de sabores
No sería lo más adecuado, ya que todo niño se debe acostumbrar al ‘sabor’ del agua natural. Pero si tu peque lo rechaza, por ejemplo porque no le parece atractivo o porque tiene cierto sabor a agua de grifo, puedes añadirle un poquito de sabor.
Ponle rodajas de fruta natural como naranja, limón o fresa, o incluso un poco de pepino que es refrescante. Las hojas de menta le dan un gusto muy agradable al agua, y no tienes que recurrir a edulcorantes artificiales ni a aguas saborizadas del mercado que no son tan recomendables.
Establece rutinas y cantidades
Crea una rutina para beber cada día. Por ejemplo, nada más levantarse, beberse un vaso de agua. Otro vaso antes y después de jugar, en cada comida, o antes de la cena. Esta costumbre debe cumplirse aunque no tenga sed.

Mide las cantidades de cada vaso y así sabrás si llega al mínimo de 2L de agua diarios que debe tomar un niño. Aprovecha para hacerlo tú también en familia, y así todos beberéis más agua incluso sin esperar a tener sed.
Celebra cada avance
Otra forma de motivar a un niño para que tome agua es celebrar cada pequeño avance que haga. Un truco genial es por ejemplo proponerse tomar una cantidad concreta de agua cada día, y si lo consigue, poner una pegatina en un panel.
Cuando haya llegado al número de pegatinas pactado, lo podrá canjear por una recompensa: una tarde de cine, ir a cenar en familia, o comprarle un juguete. Nadie mejor que tú sabe qué es lo que motiva a tu peque para hacerlo genial.
¿Cómo darle agua a un niño pequeño que se niega?
Cuando un niño se niega rotundamente a tomar agua, los padres debemos mantener la paciencia y actuar con empatía. Primero, averigua por qué no quiere beber agua, y después actúa al respecto.
Utiliza frases motivadoras, haz una adaptación progresiva, prueba con agua de sabores, dale agua fresca de manantial, ponle unos hielos, o intenta convertirlo en un juego para que se anime.

Si te preocupa mucho, acude al pediatra. Cuando un niño lleva mucho tiempo sin orinar, si el pis le sale muy amarillo, rechaza todo tipo de líquidos, tiene la boca seca y los ojos muy hundidos, no lo dudes y acude a urgencias.
Consulta con un experto sobre otras pautas que puedes seguir para lograr que tu niño o niña tome agua, y que se acostumbre con el tiempo a instaurar este hábito para el resto de su vida.
Otros consejos sobre la hidratación en niños
La hidratación en la infancia es sumamente importante. Descubre más consejos sobre este tema a través de estas publicaciones de El Blog de tu Bebé:
- ¿Cuándo pueden empezar a tomar agua los bebés?
- ¿Los niños pueden tomar coca cola?
- ¿Por qué los niños no pueden tomar café?
- Mal aliento en niños; ¿A qué se debe?
Ahora que ya sabes cómo promover que tu peque tome agua y esté siempre hidratado, no dudes en ponerte manos a la obra. Haz tú lo mismo y se el mejor ejemplo para tus hijos.
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Buen artículo, muchas veces se olvidan de beber agua y hasta de ir al baño! Hay que ponerles rutinas…
Besos!
A. Moreno